Mencionaba en artículos anteriores la repercusión que tienen diversos aspectos en el relacionamiento entre compañeros de trabajo así como en lo que tiene que ver con el clima laboral.
La implicación que cada uno de los integrantes de un grupo de trabajo va a jugar un papel preponderante y se creará y desplegará una especie de trama o “guión teatral” en el cual cada persona jugará un rol en una dinámica grupal.
De esta forma se formarán subgrupos dentro del grupo de trabajo, alianzas, relaciones de poder, etc. Lo que va a regular este tipo de relaciones es nada menos que el afecto.
El afecto en sus más variadas formas va a operar y determinar ciertos entramados subjetivos en el clima laboral.
Son tanto concientes como inconcientes los aspectos que van a jugar en la forma que cada persona integrante de ese grupo de trabajo se posiciones con respecto a sí mismo y en relación a sus compañeros de trabajo. Uno de estos aspectos puede tener que ver con las cosas en común que se compartan con otros compañeros que pueden relacionarse con la edad, la formación profesional, el tipo de formación disciplinar, las tareas en común, la antigüedad en ese lugar de trabajo, etc.
En suma, existen una serie de factores que nos van a ir implicando en esta trama del clima y lugar de trabajo y que nos configurarán la subjetividad que se desprenda tanto de nuestras acciones como de la de nuestros compañeros de trabajo.
Lo mejor es pues, tener momentos en los cuales poder pensar nuestra propia implicación para poder visualizar nuestro posicionamiento y comportamiento en nuestro lugar de trabajo. De esta forma vamos a poder tener una ventaja a la hora de actuar de cierta forma en este tan importante lugar de nuestras vidas.













