Esto es lo que varios trabajadores españoles estarían sufriendo luego de pasar sus vacaciones, antes y durante los primeros días de reincorporación a sus tareas laborales.
El síndrome se compone de una serie de síntomas más o menos patológicos en función de la durabilidad de los mismos así como de su intensidad y la forma en que estos repercute en la vida y salud de la persona que lo padece.
Hasta cierto punto es normal sentir cierta nostalgia al tener que volver al trabajo y las labores cotidianas ya que durante las vacaciones logramos cierto grado de libertad que el trabajo no brinda.
Es así que según cierta información, el síndrome podría estar afectando a una cantidad aproximada al 40% de la población.
Estos síntomas en concreto estarían “haciendo carne” en las personas en formas como depresión, tristeza e irritabilidad y montos de ansiedad así como también alteraciones en el sueño, el ritmo cardíaco y en el estómago.
Claro que quienes más sufren este tipo de trastornos son aquellos que no están satisfechos en su lugar de trabajo por diversas causas por lo que no todos lo van a tener de la misma forma.
Se recomienda entonces retomar las actividades laborales de forma paulatina, llevando a cabo aquellas cuestiones que requieren una resolución más urgente y se debe evitar intentar abarcar todo de golpe ya que esto puede precipitar los síntomas o intensificarlos.
Es por ello que lo mejor es ir pensando poco a poco en cómo ir resolviendo y retomando las labores sin generar demasiado estrés.
También se recomienda volver de las vacaciones algunos días antes de incorporarse nuevamente al empleo para poder hacer una especie de aclimatación a los ritmos de la ciudad así como también ir acomodando nuestro cuerpo y mente en nuestro hogar.
Fuente: aprendemas
Imagen: agendaempresa













