En todo ámbito de trabajo vamos a tener más o menos suerte de habitar un buen clima o ambiente laboral.
Esto va a depender de varias cosas como el tipo de personas que trabajen en el mismo, las características particulares que tenga la organización del trabajo en la cual estemos integrados así como la demanda que se nos requiera en la misma, entre otros.
En la gran mayoría de las veces, los problemas surgen cuando las relaciones de poder emergen de alguna u otra forma.
Las relaciones de dominación, el quién manda a quién subyace a toda relación humana en el ámbito de una empresa privada pública u otro tipo de organización.
Más allá que una organización en una empresa de tipo piramidal va a repercutir tal vez más que en una en la que las relaciones estén transversalizadas por cuestiones más de tipo horizontal, de todas formas, estas cuestiones van a salir a flote.
¿Por qué sucede esto?, ¿por qué motivos afloran cuestiones que no aportan para el buen relacionamiento y clima laboral?
Pues son varios los motivos, entre ellos podemos mencionar la misma estructura social en la cual se configura una organización del trabajo determinada.
Si vivimos en una sociedad basada en la dominación del hombre por el mismo hombre pues estaremos reproduciendo este comportamiento a todo nivel y escala.
Es así que la mejor fórmula para combatir estos problemas es la comunicación organizacional. El disponer de espacios específicos en los cuales puedan tratarse estos temas y claro, estos espacios deben ser considerados dentro del horario laboral ya que es tan importante como el resto de las actividades.
Tal vez cuando las empresas noten que el clima laboral repercutirá en una mayor productividad pues entonces se vayan incorporando estos espacios de manera más natural.
Claro que existen empresas desarrolladas que ya lo hacen a fin de mejorar el clima laboral y como resultado poder tener un mejor rendimiento de sus trabajadores que repercuta en beneficios para la empresa.
Fuente Imagen: mattonimages.com













