La asociación patronal que representa a las pequeñas empresas catalanas, Pimec, cree que el Estado, al momento de abordar la generación de trabajo, no es justo, y contrata a un elevado número de personas que podrían ser empleadas a través de empresas privadas, si los servicios que prestan fueran proporcionados por ellas, no por la administración pública.

Este extraño razonamiento tiene su fundamentación en el hecho de que el empleó público ha crecido en los últimos años más de un 11% en su conjunto, y más de un 2,3% que el empleo generado por las empresas privadas en Cataluña.
El informe de Pimec indica, citado por ABC: “la intervención de la administración en la economía debe ser la mínima posible cuando los servicios pueden ser prestados por la iniciativa privada con mayores niveles de eficiencia , y cuando los ha de prestar forzosamente el sector público debe hacerlo con criterios de eficiencia”.
Uno de los grandes problemas de los empresarios hispanoamericanos es su tendencia a ir en contra de las corrientes económicas del momento: el adelgazamiento del Estado ha demostrado sus alcances en Estados Unidos, con una de las peores debacles económicas de su historia. Aquí aún debemos a la debilidad del estado la flexibilización laboral y el auge de la terciarización de las contrataciones temporales. Hoy en día, todas las economías reorientan su rumbo a un mayor control estatal.
No estamos diciendo que, en realidad, Pimec está pidiendo prebendas neoliberales (más contratas y empleados de gran movilidad). No, señor…
Fuente | ABC
Imagen | Adjuntament de Barcelona













