Las mujeres ya no pueden decir que son minoría en el ámbito laboral o que no tienen las mismas posibilidades que los hombres en cuanto a acceder e puestos de trabajo.
La Administración pública es un ejemplo claro de lo que hablamos ya que durante el año pasado ya se constató una supremacía numérica de las mujeres por sobre los hombres. Exactamente en el orden del 51% las mujeres ocupan los puestos de lo público.
En total son 118530 funcionarios públicos mujeres en relación a los 144079 de hombres. Claro que aún no llegan más que a un tercio o menos aún en lo relacionado a los puestos de trabajo de mayor jerarquía por lo que aún restaría mayor equidad en este aspecto.
Esta información surge del informe de la Organización Internacional del Trabajo publicada el año pasado y en este punto se señala que el 28.3% de las mujeres en el planeta puede lograr acceder a los puestos laborales de mayor responsabilidad como puede ser por ejemplo gerentes, funcionarias principales o legisladoras.
Uno de los motivos que se señalan como aspectos causantes de esta situación es la dificultad de poder conciliar su vida privada con la laboral por parte de la mujer y esto tiene un impacto en su desarrollo profesional.
Las mujeres tienen mayor riesgo de quedar excluidas socialmente según este informe al avanzar en su edad y las disparidades salariales aún permanecen incambiadas según este estudio.
En general ganan un 15% menos que los varones pero al parecer al haber una mayor tendencia a escoger trabajos tradicionalmente de mujeres se produciría como consecuencia una mayor segregación en el mercado laboral.
Fuente: aprendemas













