La buena noticia es que en el 2010, los trabajadores españoles recibieron aumentos salariales del orden del 2,8%, por encima de la media europea, que fue sólo de un 1,9%. La mala es que ni ese aumento salva la diferencia de sueldos variables entre España y el resto de Europa, cuya brecha es notable.
Según un estudio de la firma de reclutamiento de directivos, Michael Page, los españoles ganamos en promedio 13.000 euros menos que el resto de Europa. Mientras el sueldo promedio en la península ronda los 22.000 euros, en el resto del continente la media es de 35.000 euros.
En España, se gana un 37% menos que en el resto de Europa.
A pesar de la marcada brecha salarial, Michael Page considera en su estudio que las condiciones de trabajo en España mejoran: al hecho de que lo aumentos sean más altos que en el resto de Europa, también suma que las ofertas de trabajo presentadas son más sólidas, de proyectos y empresas bien afincadas.
Fuente | El Mundo
Imagen | Rouge













