11. Llega 5 minutos antes de la entrevista (por lo menos).
Lo peor que puedes hacer es llegar tarde a tu entrevista. Con ese mero retraso ya habrás roto el buen tono de la entrevista, además de que seguro llegarás sofocado y sudoroso, agitado y con el temple perdido. Se puntual, y peca en todo caso por precavido: llega entre 15 y 30 minutos antes, de modo que puedas relajarte. Si necesitas más tiempo para sentirte a gusto, llega mucho antes a las inmediaciones, y entra a la oficina de la entrevista 5 minutos antes.
12. Revisa tu aspecto antes de la entrevista.
Date un momento para ver si su cabello está en su sitio, que no tienes nada sobre los labios ni entre los dientes, y revisar que no hay ninguna mancha en tu ropa.
13. Saluda con seguridad.
Da a tus entrevistadores un firme apretón de manos. Tu saludo anuncia el tipo de persona que eres. Un saludo firme dice de ti que eres seguro y confiable.
14. Pide y da tarjetas de presentación.
Antes de que al entrevista comience, da a los reclutadores tu tarjeta de presentación, y pide las suyas. Las tarjetas de presentación, incluso en estos días de contenidos digitales, son el mejor recordatorio de tus habilidades y presencia.
Además, con la tarjeta, te aseguras una futura entrevista si la que tienes para este puesto no da el resultado que esperabas.
Fuente: Personal Excellence Blog
Imagen: Business Week













