La dificultad de los jóvenes en acceder a una primera experiencia laboral es cada vez una traba más que importante para el desarrollo de la población juvenil en lo que a sus vidas se refiere. Es que en forma un tanto difícil de comprender se demanda mano de obra calificada, joven y con experiencia, entonces allí quedan excluidos quienes más pueden estar necesitando un trabajo o aquellos que están buscando, se encuentran capacitados pero no disponen de la experiencia requerida.
Es así que muchos jóvenes ven complicada su situación socio laboral y económica. ¿Cómo tener experiencia si no te dan la posibilidad de tenerla? Pues lamentablemente se debe apelar a la creatividad, los amigos, la suerte, en fin a cosas que no tendrían que ser de esa forma pero lo es.
Más allá de esta realidad los gobiernos apuntan a programas y proyectos que incentiven a las empresas a contratar jóvenes así como ofrecer becas para primeras experiencias de trabajo. También los acuerdos y convenios con universidades y centros educativos públicos y privados son desarrollados a fin de brindar más posibilidades a los jóvenes.
La experiencia es un valor que se toma demasiado en cuenta en mi opinión, si bien es valorable termina siendo un prejuicio que como todo preconcepto termina más limitando que habilitando, más excluyendo que incluyendo y esto nunca puede ser bueno para nada ni nadie. Pueden tenerse 20 años de experiencia y no haber aprendido nada o ser un inútil y puede no tenerse experiencia pero ser muy hábil para aprender rápidamente y desempeñarse muy bien. Esto va a depender de la ocupación, profesión o tarea pero pienso que este pensamiento es válido de todas formas, al menos se lo debería tener más en cuenta.













