Un inmigrante ecuatoriano, con más de 8 años de residencia en España, ha empleado sus largas horas de espera en las colas de la oficina del paro de Altozano (Alicante) en concentrar su tedio e incertidumbre en versos, y ha producido 80 poemas que ha reunido en un volumen intitulado, como era de esperarse, “Ochenta versos escritos en la cola del paro”.

Ricardo Piró, nativo de Guayaquil, ha escrito sus versos desde el punto de vista de un alter ego, Paco el Albañileta, admirador de Rocio Jurado, que repasa en su obra la disolución de una economía falsamente pujante, aporta un mensaje de optimismo y reúne las “maravillas que se escuchan en cualquier cola del paro”.
Llegado a España en el 2001, Piró, un hostelero, debió aprender desde los fundamentos el que ahora es su oficio: la albañilería.
Ahora, como buena parte de los autónomos asociados, es un parado de larga duración, y hace un año que espera la oportunidad de volver a trabajar.
Fuente | ABC













