La parte buena de un sondeo realizado por OCED (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) es que la crisis económica ha traído un interés renovado en la educación y la formación, algo que nos viene de perlas en un país cuyos índices académicos están por debajo de la media europea. Los jóvenes, indica este estudio, ante sus problemáticas económicas están valorando aún más la continuación de sus estudios superiores.

La educación universitaria, según anota El Día, posibilita ingresos de un 200% por encima de los que consiguen las personas sin una cualificación superior. El 42% de los trabajadores sin grado académico, por otra parte, se encuentran en el paro. En los últimos años, la matrícula universitaria ha llegado ha crecido a un ritmo sostenido del 7% anual, y un tercio de los jóvenes entre 25-35 años cuenta con un grado superior.
Sin embargo, estas felices cifras tienen un subtexto preocupante: el deseo de los jóvenes por seguir sus estudios también responde a su imposibilidad de conseguir un trabajo y de emanciparse económicamente.
¿Pasaremos a ser parado educados? Sin empleo, sí, pero con diploma.
Fuente | El Dia
Imagen | Vestidos 15













