Una vez que has elegido la oposición que más te conviene y en la que tienes más posibilidades, de conocer a fondo su programa de estudio y forma en que se presenta, viene un tema delicado. Y es que para ganar hay que invertir
2. Haz tu presupuesto. Presentarse a oposiciones no es gratis. Hay que pagar el derecho a examen, tasas y otros conceptos, que para un parado o un estudiante significan un gasto considerable, que más vale conocer de antemano.
Otro tema son los cursos de preparación y los libros y temarios necesarios. Hay que adquirir (siempre) los oficiales y mejor preparados. Cada euro bien invertido, podéis estar seguros, será rentabilizado si os preparáis de la mejor manera para una plaza pública.
Sin duda, lo mejor para prepararse a oposiciones es asistir a un centro o academia, que incitan a adquirir un ritmo y constancia de estudio. Existe también la posibilidad de presentarse a cursos que otorga titulaciones homologadas, que significan valiosas décimas para el examen final.
Continúa | Guía para superar una oposición (III)













