El virus N1H1 se niega a dejar el sitial de principales amenazas para la vida, el trabajo y la productividad, y se acerca a nosotros con nuevas variantes: una nueva mutación del virus (que ya había sido detectada en Noruega) se encontró en dos pacientes fallecidos por complicaciones de la infección en Francia.

Se trata de una nueva variedad con mayor virulencia: la mutación tiene una mayor capacidad de penetrar en las vías respiratorias. Sin embargo, aún no se considera un tema preocupante, pues no se ha demostrado que tenga capacidad de transmitirse entre personas.
Es habitual que los virus muten dentro de una persona, para mejorar su adaptación al organismo del huéped, pero sin que ello signifique una mayor amenaza para los que rodean al enfermo.
Durante le brote epidémico que tuvo lugar en América, se dieron porcentajes de ausentismo del 40%, y el daño infringido a la industria, la planta laboral y especialmente el turismo, aún no se cuantifica.
Fuente: El País
Imagen: Fernando Botella













