La formación y la especialización son, sin dudas, herramientas valiosas para incremetar la empleabilidad personal, e incluso vías para mejorar la movilidad laboral, al ampliar el horizonte en donde las habilidades el individuo pueden desarrollarse y producirse. Sin embargo, la planta laboral español padece un acendrado perfil de baja cualificación.
Según un estudio de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), “un 40% de los ocupados españoles registra un bajo nivel de cualificación, frente a un 23% que alcanza importantes tasas de formación”. El estudio hace una comparativa entre 1995 y 2006.
La medía más baja de años de estudios por sector se corresponde con los sectores más afectados por el paro: industria (11,8 años de educación) , construcción (10 años) servicios (12,2 años).
La media de años de educación en España en el 2006 era de 11,6 años, casi dos años más que en 1995.
Fuente | Consumer
Imagen | Ermua













