5% de la población mundial está en Facebook, la red social cuyo alto grado de persuasión (siempre nos anuncia que algo nos espera: un mensaje, una etiqueta en una foto, un evento…) la ha convertido en el sitio más popular de su naturaleza en la historia de la web. Y son esos grados de fascinación e interactividad lo que convierte a Facebook en un dolor de cabeza laboral.

Las empresas que no han bloqueado el ingreso a Facebook ven disminuir la productividad de sus empleados en un 1,5%, pues su personal se encuentra ocupado en tareas más importantes como precisar qué están haciendo, alimentar a sus animales de la granja virtual o consultar al filósofo mediático de moda.
Se estima que un 77% de los trabajadores cuenta con un perfil activo en Facebook, y que cada uno de ellos pasa una cuarta parte de su jornada laboral pendiente de la red.
En los Estados Unidos, según se cita en un artículo del diario El País, el 54% de las empresas ha limitado el acceso a la red social.
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