Sólo después de Eslovenia, España se ha consolidado como la segunda economía con mayor destrucción de empleo, a un ritmo sostenido, creciente y cada vez más preocupante.

En el segundo trimestre del año, hay 1,3 menos empleos que en el primero, más del doble de la media europea que se ha mantenido en un 0,6%. La caída en relación con el primer semestre del 2008 es de 1,9% en la zona de la moneda única.
Las cifras, que no por demoledoras no eran esperadas, han llegado con un nuevo giro dramático: el desempleo se ceba con los más jóvenes.
Hacia finales de este 2009, más del 42% de los menores de 25 años no tendrán empleo. 1 de cada 4 personas en esta franja de edad ha perdido su empleo en este año de crisis. Un 13% más que en todo el 2008.
Al final de este año, la cifra de trabajadores será de sólo 18.670.100 personas, menos que en el 2005. He ahí las cifras que dejan a la economía española como subcampeona en paro.
Fuente | Ideal
Imagen | Marcos Sánchez













