The Economist no se ha cortado al calificar a España, tras la participación del presidente Rodríguez Zapatero en las jornadas organizadas por el seminario en la ciudad de Madrid. Y si bien el mandatario recalcó que España sale de la recesión y alabó las bondades de la Ley de Economía Sostenible, The Economist no ha sido nada benevolente en sus juicios sobre el desempeño de la economía española.

Para el seminario, España es “el nuevo enfermo de Europa”: una economía con una tasa de paro apenas por debajo de la de Letonia, lastrada por una legislación laboral permisiva y con un proyecto (el de la Ley de Economía Sostenible) más lleno de buenas intenciones que de medidas efectivas.
Sin embargo, aunque se reconoce que España lleva seis meses de caídas consecutivas y que la vicepresidencia económica ha obviado las reformas más importantes que podrían alterar el rumbo de la economía española, no deja de ser curiosa la razón de fondo de las críticas de The Economist.
Y es que para el semanario económico España se equivoca al no incluir como una de las medidas de saneamiento económico una flexibilización laboral que abarate el despido, entre otras políticas de contratación.
¿No es sospechosa esta insistencia en torpedear la legislación laboral de una economía es, precisamente, la creación de empleo?
Fuente: El Idealista
Imagen:Toni Bosch













