España es el país de la Unión Europea con mayor número de extranjeros residentes en el paro. Un estudio reciente advierte que uno de cada tres recién llegados a la zona euro está en riesgo de caer en la pobreza y la exclusión social.
La oficina de Estadística comunitaria (Eurostat) ha publicado un informe donde señala el alto nivel de paro inmigrante en España, país que encabeza los porcentajes de desempleo entre los extranjeros residentes en su suelo.
El estudio de Eurostar señala que el paro o el subempleo por debajo de su formación profesional es el destino de más del 30% de los recién llegados a los países de la Unión Europea: uno de cada diez desempleados es un extranjero nacido fuera los países de la Unión.
El país donde más se ensaña el paro con la población extranjera es en España, donde la tasa de desempleados extracomunitarios es del 15% de las personas sin trabajo.
La realidad de trabajo inmigrante en España es poco halagüeña: muchos extranjeros se ven obligados a trabajar en sectores como la hostelería y los servicios, a pesar de contar con títulos universitarios emitidos en su país de origen.
España también es líder en la sobrecualificación del trabajo inmigrante: el 58 % de los nacidos fuera del país trabajaban en empleos por debajo de su nivel académico. La media europea es del 34%.
El estudio de Eurostat consideró a las poblaciones inmigrantes de entre 25 y 54 años, y señala que uno de cada tres recién llegados a la UE sufre riesgo de caer en la pobreza y la exclusión social.













