Los departamentos de recursos humanos y los reclutadores no se distinguen por sus niveles de tolerancia y comprensión. Se trata de profesionales que leen a las personas, y sacan un veredicto sobre sus habilidades y capacidad con la primer impresión.
3. Mejora tu imagen personal
¿Cuál es la imagen que mejor nos representa al momento de buscar empleo? ¿Con qué atributos nos vendemos mejor?
La regla esencial de la etiqueta es, ante todo, encontrarse cómodo, y esta idea debería enviarnos hacia una zona neutral. La agresividad o lo estrafalario en el vestir siempre provienen de nuestro deseo de decir algo: sobre la época, la sociedad o nosotros mismos. ¿Cómo causarás una mejor impresión? Vistiéndote para verte mejor y más relajado, no como un manifiesto.
Así que tatuajes, piercings, prendas rasgadas y combinaciones estridentes quedan fuera. Vístete para venderte, no para impresionar, y pasarás el primer filtro de una entrevista laboral.
Imagen: Moda Ellos













