Contrariamente a lo dispuesto por la Unión Europea en la que se amplía la jornada laboral a 65 horas semanales con un máximo que podría ser de hasta 78 horas, el congreso español se ha pronunciado contrario a esta iniciativa hace unos días en diputados.
Esta polémica aprobación en la UE en el mes de junio tuvo rechazo en varios países como España, Francia, Grecia, Chipre e Italia.
Obviamente se esgrimieron argumentos favorables al rechazo de esta ley en función de la violación de derechos de los trabajadores y de las leyes mismas de cada país.
Sin dudas esto ha sido una embestida o intento de ataque de los sectores empresariales para explotar aún más a la masa trabajadora. Han contado con la anuencia de algunos gobiernos pero para suerte de la población trabajadora no contaron con demasiado suceso aún, más allá de que se preveía una gran resistencia de los sindicatos que podría haber generado conflictos sindicales con los prejuicios que éstos generan a la economía.
Han sido 330 diputados los que votaron y estuvieron presentes en la sesión y algunos de ellos manifestaron lo siguiente:
El diputado socialista Ramón Jáuregui exclamó que esta ley atenta contra los derechos de los trabajadores y es contraria a la legislación vigente.
Gaspar Llamazmares criticó a Europa diciendo que ésta es capaz de intentar tirar por la borda o acabar con décadas de luchas del movimiento sindical y las conquistas de la clase trabajadora.
En el caso de la diputada Rosa Díez manifestó que se debería haber actuado de otra forma en el ámbito de decisión del parlamento europeo para que esta propuesta no saliera aprobada.
Fuente: 20minutos | imagen: redcuriosa













