Debrahlee Lorenzana, ex empleada de Citibank, inició una demanda en los juzgados en Estados Unidos por lo que ella considera un despido improcedente, pues cree que fue echada de su trabajo por su indumentaria “demasiado sexy”.
Según narra Lorenzana, sus superiores y compañeros del banco se mostraban incómodos por la vestimenta que les parecía muy ajustada, llamativa y perturbadora en general, si bien desde el punto de vista de la ex trabajadora de la sucursal en el Chrysler Building “No usé nada inapropiado en el mundo corporativo”.
Los problemas se agravaron cuando la mujer se negó cambiar sus zapatos de tacones “muy altos” después de una orden de sus superiores, para quienes el complemento distraía a los empleados masculinos de sus tareas. Para evitar problemas, pidió su traslado, y aunque se lo concedieron, fue despedida en una reducción de personal un par de meses después.
“Fue castigada porque sus jefes varones no podían contener su líbido“, ha dicho su abogado, Jack Turner. Citibank no ve razón para el juicio.
Fuente: IEco
Imagen: NY Post













