Randstad, una empresa especializada en Recursos Humanos (y en esos estudios que vienen a confirma lo obvio) ha realizado una encuesta entre 1.600 trabajadores a lo largo del territorio español, y en los resultados, que divulga Cinco Días, nos cuenta que casi un 65% de los trabajadores se deprime al retomar su rutina tras las vacaciones.

A nosotros nos sorprende que exista un 35% de desalmados a los que les da igual.
Este 65% experimenta una depresión postvacacional (más común en las mujeres menores de 30 años que en los hombres), con algunos efectos físicos: están desmotivados, se vuelven irritables, entristecen, padecen insomnio, cefaleas y alteraciones en sus hábitos alimenticios.
De la segmentaciones de población a los que acostumbran estos sondeos, se deprende que los españoles están demasiado apegados a la buena vida: un 61% de los trabajadores naturales sufre la depresión postvacacional, contra sólo un 46% de los inmigrantes.
El síndrome postvacacional suele desaparecer pasado, como máximo, tras un periodo de una semana en el trabajo.
Fuente | Cinco Dias
Imagen | Martanauta













