¿Qué es lo que define tu permanencia en un empleo? Sí, lo sabemos: tu capacidad, tu experiencia, tu desempeño… Eso es lo que te han enseñado en la escuela, y el credo con el que sales cada mañana para cumplir con tus obligaciones. Y cada uno de los factores de tu valía como persona y profesional que pones en duda cada vez que te echan de un puesto de trabajo.

Sin embargo, según señala un artículo de Expansión, al momento de recortar o destruir empleos, las empresas no se fijan tanto en los méritos del trabajador, como en el costo que significa su despido.
Las generaciones de nuevos empleados están sometidos por la contratación temporal o el acuerdo sobre obra determinada (el personal eventual), al no recibir indemnización por su despido, son la carga de la que las empresas se deshacen sin pensarlo, al mismo tiempo que hay una categoría de empleados que pueden respirar tranquilos, incluso en una época tan dura como la que vivimos.
Se trata de los empleados de mayor antigüedad (más de 5 años), que vivieron otras modalidades de contratación, cuyo despedido significa a la empresa un gasto mínimo de 128 semanas de salario.
Se trata del 45% de la mano de obra (1.2 milones de trabajadores, según datos del Instituto Nacional del Empleo), un porcentaje hasta ahora apenas tocados por los expedientes de regulación de empleo, que desde el inicio de la crisis (cuyo recrudecimiento ya cumple un año) se ha ensañado con los empleados temporales, y ahora afina sus baterías contra la siguiente casta del despido barato: los indefinidos de menor antigüedad.
Según el INEM, una mayor antigüedad es el menor seguro de empleo: se reducen en un 82% las posibilidades de un despido.
Fuente | Expansión
Imagen | Autodescuento













