La barrera entre lo que pensamos realmente y lo que decimos debe tener la fuerza de un dique para contener nuestra incontinencia verbal, y evitarnos problemas por decir lo que pensamos en nuestro sitio de trabajo. He aquí una guía infalible sobre lo que no debemos decir si queremos conservar nuestra carrera en alto.

1. Ese no es mi trabajo
Hoy más que nunca somos entes multifuncionales, y se nos valora por nuestra capacidad para hacer más de un tarea en particular. Decir que esto o aquello “no está en mis funciones“, sólo demuestra nuestra incapacidad en sectores para los que se ha considerado, o en los que se daba por hecho que podríamos intervenir.
Y por otra parte, que alguien nos pida ayuda en tareas ajenas a las nuestra, es un halago, pues demuestra que nos valoran más allá de lo que sabemos hacer.
Y cuando las cosas se ponen feas, y es necesario recortar empleos, ¿a quién crees que se prefiere? ¿Las palabras “no es mi trabajo” te garantizan el favor de tus superiores en un tránsito así?
Fuente: Jobs













