4. Hace años que no tengo un aumento
En la empresa moderna, la antigüedad es un valor relativo, y la larga permanencia en un puesto no está bien vista, pues habla de estancamiento, de incapacidad para superarse a uno mismo.

Quejarse de que hace mucho tiempo que no se recibe un aumento es una confirmación de lo anterior: alguien que se lamenta por no recibir un aumento debido al tiempo que lleva en un puesto, y no por la productividad y los méritos. Los aumentos (y los ascensos) se ganan, no se esperan.
5. Me estresa mucho trabajar aquí
Quejarte sistemáticamente por lo duro que es tu trabajo, o por lo demandante de la empresa o de sus políticas, te convierte en el tipo de persona que siempre es hecha a un lado, y a la que nunca se escucha. Ni por tus compañeros, ni por los altos mandos.
Si tienes quejas por tu carga de trabajo, el ambiente de la empresa o la manera de hacer las cosas, entonces utiliza alguno de los canales con los que cuentas para hacer llegar tus observaciones a quien puede cambiar el curso de las cosas.













