2. No me importa ayudarte con esto
No hay nada peor que alguien que ofrece y presta su ayuda, pero que lo hace en contra de su voluntad. Y para rematarlo, exhibe una falsa sonrisa en su rostro. La actitud lo es todo al prestar ayuda, y fingir la voluntad de prestar auxilio, es como no ayudar en lo absoluto.

Si no te desagrada prestar ayuda a alguien en particular, pasa de ello con una frase amable. Alude a tu nivel de incompetencia, osencillamente di que no. Pues de otra manera, s ólo te exhibes como una persona desagradable y perezosa. Y eso impactará en el futuro de tu trabajo.
3. No le digas a nadie esto, pero…
Si es secreto, guardátelo. Si es sobre alguien en el trabajo, guardátelo dos veces. Hay una ley inviolable: quien te ofrece una noticia sobre una persona, también las difunde acerca de ti. Y no hay nada que la gente aprecie menos que un chismoso.
A nivel empresarial el tema adquiere tintes delicados: si información vital sale de la empresa, no es difícil imaginar sobre quien irán las miradas acusadoras…













