La crisis no perdona, y sus siniestros tentáculos (más largos y poderosos que los del Doctor Octopus) han llegado al otra lado de la página: en el último número de Amazing Spiderman (653), Peter Parker pierde su empleo… tal y como casi cuatro millones de españoles y un 30% de la población hispanoaméricana.
Aunque el despido no tiene mucha relación con la crisis que se vive en los Estados Unidos de Norteamérica (Parker es sorprendido retocando algunas fotos, por el bien del diario de J. Jonas Jameson), es imposible no asociar el episodio con la debacle, herencia de la administración Bush y punto más débil en los esfuerzos de un cada vez más a la baja Barack Obama.
Un 10% de la población estadounidense perdió su empleo a causa de las repercisiones de la debacle subprime. Sólo en el pasado mes de enero 20.000 personas se fueron a la calle en EE UU, por razones menos poéticas que las que le costaron el puesto a Peter Parker.
Fuente: El País













