Aunque la percepción a nivel de calle es que los inmigrantes extranjeros siguen llegando para arrebatar a los españoles los trabajos que por justicia les corresponden, la verdad es muy diferente, y por primera vez en la moderna historia española dejamos de ser una nación que llama a la emigración, y nos convertimos en un país de inmigrantes.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística se ha registrado un mayor número de personas saliendo de España que de extranjeros ingresando en ella.
Según el INE al final del 2011, habrán ingresado por los aeropuertos españoles 450.000 personas, pero habrán dejado el país 580.850 viajeros, lo que significa que hay un saldo de 130.000 personas a favor de la emigración.
¿Boleto de ida sin retorno? ¿Se han ido a un curso profesional de idiomas en el extranjero o a la búsqueda del empleo que no encuentran aquí?
Lejos estamos del millón de extranjeros que desembarcaron en España en el 2007. El INE considera que estas cifras no van a revertirse hasta bien entrado el 2020, y que seguiremos viendo un incremento de las salidas al extranjero por encima de las entradas. Si bien para el instituto de estadística el número de extranjeros que salen del país es mayor que el de los españoles, y que dentro del contingente de 500.000 salidas, sólo 50.000 son españoles que dejan España para buscar un empleo en otros países.
El 10% de los afiliados a la Seguridad Social son extranjeros. Provienen en su mayoría de Rumanía, Marruecos, Ecuador, Colombia y China. En su mayoría se plantean volver a casa debido a la dureza de la Crisis.













